Ayer celebramos tu primer cumpleaños. No sé si tu te enteraste de algo, pero papá, mamá, los abuelos y demás familiares y amigos disfrutamos como niños.
Daría lo que fuera por meterme en tu piel para saber como vivieron esos ojitos curiosos el día de ayer...
Hoy ha sido un día raro. Mamá me ha despertado con una palabra que no había oído hasta ahora, "felicidades". Debe ser algo bueno porque mamá estaba contenta, me sonreía y me daba muchos besitos. Papá también me ha dicho esa palabra y él también estaba contento. Qué cosa más rara.
Me han dejado un ratito en casa de Diana para que jugara con ella. Hemos cantado una canción con esa palabra nueva. Me tocará aprenderla hoy... pero si esperan que la repita... van listos... es muy complicada para mí.
Al volver a casa... ¡Menuda sorpresa! Estaban los abuelos y los tíos. Y me cogían todos en brazos, me daban besos y abrazos. ¡Y la casa llena de globos! Con lo que me gustan a mí los globos. No sé lo que pasará hoy, pero esto mola... Aunque había un globo que me ha mosqueado un poco... estaba flotando por el techo pero tenía una cuerdita y lo podía pasear por casa! Estaba tan contento que hasta me he puesto a cantar un sonido nuevo "oe oe oeee", a mamá le hacía mucha gracia y como me gusta que mamá se ría, me he pasado todo el día cantando.
He dormido poquita siesta, me daba la tos, pero aunque estaba cansadito, no quería dormir más. Sabía que estaban los abuelos y quería jugar con ellos y que me dieran mimos. Luego ha venido mucha gente, los tíos, los primos, los amigos de los papás... Y me dejaban que rompiera unos papeles de colores! Mamá y el primo se quedaban mirando lo que había dentro y me dejaban a mí lo divertido, jeje.
De pronto, había juguetes en el salón, juguetes nuevos que no había visto nunca... Un camión de bomberos, un tractor con animalitos (¡me gusta mucho el pollito y la vaquita!) un sombrero extraño con zapatillas dentro (a los abuelos les ha dado mucha risa que me lo pusiera, será que estoy guapo, voy a pasearme con él)...
Me lo estaba pasando tan bien que no quería irme a dormir, aunque al final me ha cogido mamá y me he dado cuenta de lo cansado que estaba, he llorado para que mamá supiera que ya quería que me diera teta. Como siempre, se ha puesto a cambiarme de ropa y el pañal... no se que manía tiene, si yo quiero dormir ya!
miércoles, 23 de octubre de 2013
lunes, 21 de octubre de 2013
Hace un año
Hace un año pasé muy mala noche. Tu padre y yo pedimos un durum para cenar y no me sentó demasiado bien. Cada hora más o menos me daba una rayada de tripa. Cada hora... cada media hora una rayada. Uy... espera... a ver si esto no va a ser una rayada y es otra cosa... Cada 10 minutos, cada 6... Ay! que ya viene Twiwaka, que todavía no he acabado de estudiar el temario de la oposición! Si aún faltaba casi una semana!
Bueno... las contracciones cada 6 minutos... hasta que no tenga 3 en 10 minutos no tengo que ir a urgencias... pues nada... seguimos estudiando un poco... AYYYY duele!!! ya se pasa..., 6 minutos hasta la siguiente, vamos a estudiar... AYYYY, otra, voy a llamar a tu tía que esto es nuevo para mí...
- Oye... que ya estoy con contracciones... ¿que hago?
- Nada, esperar.. hasta que no te duela mucho... puedes estar bastantes horas así
- ¡Pero si ya me duele! - le dije yo
- Na... cuando no puedas ni hablar... esas son las fuertes - cuánta razón escondían esas palabras
Nada, toda la mañana igual, esto no avanza... La matrona me dijo que andando se facilitaba el parto... Pues vamos a andar. Cien metros, 3 contracciones y 2 vómitos después, nos fuimos para urgencias, con la firme idea de que me iban a mandar para casa. Pues no. Ahí me quedé.
Conforme iba pasando la tarde... mi cara se iba desencajando de dolor, con cada contracción no sabía donde meterme, abrazaba a tu padre, me agarraba a la cama... Hasta que me pusieron la bendita epidural.
"¿Cómo podían nuestras madres tener hijos sin epidural... y además repetir?" Fue mi pensamiento.
- Todavía notarás alguna contracción más - me dijo la anestesista
- ¿Contracciones? si creo que se me han parado... yo no noto nada...
La epidural ralentizó un poco tu llegada, pero un chute de oxitocina y seguimos adelante. Como la cosa parecía que estaba estancada y mis pujos no eran suficiente para que salieras... decidieron ayudarnos... Un par de empujones... forceps y ya estabas aquí!
Parece que fue ayer... pero mañana ya es tu primer cumpleaños... Así que:
¡FELICIDADES TXIWAKA!
Bueno... las contracciones cada 6 minutos... hasta que no tenga 3 en 10 minutos no tengo que ir a urgencias... pues nada... seguimos estudiando un poco... AYYYY duele!!! ya se pasa..., 6 minutos hasta la siguiente, vamos a estudiar... AYYYY, otra, voy a llamar a tu tía que esto es nuevo para mí...
- Oye... que ya estoy con contracciones... ¿que hago?
- Nada, esperar.. hasta que no te duela mucho... puedes estar bastantes horas así
- ¡Pero si ya me duele! - le dije yo
- Na... cuando no puedas ni hablar... esas son las fuertes - cuánta razón escondían esas palabras
Nada, toda la mañana igual, esto no avanza... La matrona me dijo que andando se facilitaba el parto... Pues vamos a andar. Cien metros, 3 contracciones y 2 vómitos después, nos fuimos para urgencias, con la firme idea de que me iban a mandar para casa. Pues no. Ahí me quedé.
Conforme iba pasando la tarde... mi cara se iba desencajando de dolor, con cada contracción no sabía donde meterme, abrazaba a tu padre, me agarraba a la cama... Hasta que me pusieron la bendita epidural.
"¿Cómo podían nuestras madres tener hijos sin epidural... y además repetir?" Fue mi pensamiento.
- Todavía notarás alguna contracción más - me dijo la anestesista
- ¿Contracciones? si creo que se me han parado... yo no noto nada...
La epidural ralentizó un poco tu llegada, pero un chute de oxitocina y seguimos adelante. Como la cosa parecía que estaba estancada y mis pujos no eran suficiente para que salieras... decidieron ayudarnos... Un par de empujones... forceps y ya estabas aquí!
Parece que fue ayer... pero mañana ya es tu primer cumpleaños... Así que:
¡FELICIDADES TXIWAKA!
domingo, 13 de octubre de 2013
Las noches son nuestras
Otra noche más sin dormir. Pero las noches son nuestras, sólo tuya y mía. Es nuestro momento. Papá solo participa poniendo como banda sonora su respiración pausada, relajada, él duerme tranquilo.
Y aquí estamos tu y yo. Tumbados uno frente a otro. Yo con la camiseta subida, ofreciéndote el pecho, tú con los ojos cerrados, acariciándome la piel de mi abdomen con tu pequeña manita, yo mientras acariciándote la cabecita, la espalda... Es nuestro momento, un momento íntimo.
Hay veces que ésto es suficiente para que vuelvas a conciliar el sueño. Pero esta noche no, esta noche estás más nervioso, quizá los dientes, quizá cualquier otra cosa, pero hoy el pecho no es suficiente consuelo para ayudarte a volver a dormir. Necesitas más, pero ahí está mamá para dartelo, ella está cansada, pero no importa, siempre te dará lo que necesites, aunque alguna vez proteste.
Te cojo en brazos, muchas veces eso es suficiente para que dejes de llorar, pero quiero ayudarte a que te vuelvas a dormir. Vamos al salón, para no interrumpir el descanso de tu padre. Pongo en el televisor una música tranquila y comenzamos a bailar. Bailamos a media luz, casi en penumbra, mientras me pregunto si algún vecino más estará despierto a esas horas. Hay veces que te canto, hay otras veces que estoy tan cansada que simplemente me dejo mecer al compás de la música. Tu mientras tanto, te vas relajando en los brazos de mamá, tus ojitos se cierran y tu respiración empieza a ser más rítmica, más profunda... te estas durmiendo. Mamá sigue bailando un poquito más, mientras te doy besitos en la frente y te digo lo mucho que te quiero.
Te llevo a la cuna, te deposito en ella con cuidado, te arropo despacito para que no te despiertes y me despido de ti con otro "te quiero". Hasta el próximo baile.
martes, 8 de octubre de 2013
Tetómano insomne
TETÓMANO INSOMNE: Dícese del ser humano, normalmente un bebé de corta edad (si fuera un adulto yo me preocuparía, o me alegraría, no lo tengo muy claro) que pasa la mayor parte del tiempo nocturno enganchado a la teta, con lo cual imposibilita en gran medida el descanso de la propietaria de dicha teta.
Ese es, de un tiempo a esta parte, tu caso (espero que la cosa cambie pronto). Cuando echo la vista atrás, me parece algo irreal que alguna vez consiguieras dormir más de 8 horas seguidas. Ahora me puedo dar con un canto en los dientes si llegas a las 3 horas. Noche tras noche he optado por dejar de contar las veces que te despiertas y directamente te meto a la cama conmigo, te enchufo y a dormir. Ya en previsión de que la cosa iba a ser así, compre una barrera para que no te cayeras de la cama y yo pudiera relajarme un poquito más sin miedo de que acabaras en el suelo.
Que abro el ojo y te mueves, boqueando como un pececillo en busca del pezón... cambio de teta y a dormir.
Que abro el ojo y estas dormido... a la cuna. A no ser que te vea tan mono dormidico a mi lado y decida dejarte ahí tranquilico (no sea que te vayas a despertar en el viaje a la cuna), ocupando la mitad de la cama, a veces cruzado, otras veces pegado a mi, relegándome a diez centimétros de colchón en la esquina, en equilibrio precario, que más vale que tengo la barrera subida, que si no la que acabaría todas las noches en el suelo sería mamá.
Y asi vamos pasando las noches, tu tan feliz durmiendo pegado a mamá y mamá durmiendo, feliz también, a tu lado, pero con la espalda hecha un ocho para dejarte sitio a ti...
Ese es, de un tiempo a esta parte, tu caso (espero que la cosa cambie pronto). Cuando echo la vista atrás, me parece algo irreal que alguna vez consiguieras dormir más de 8 horas seguidas. Ahora me puedo dar con un canto en los dientes si llegas a las 3 horas. Noche tras noche he optado por dejar de contar las veces que te despiertas y directamente te meto a la cama conmigo, te enchufo y a dormir. Ya en previsión de que la cosa iba a ser así, compre una barrera para que no te cayeras de la cama y yo pudiera relajarme un poquito más sin miedo de que acabaras en el suelo.
Que abro el ojo y te mueves, boqueando como un pececillo en busca del pezón... cambio de teta y a dormir.
Que abro el ojo y estas dormido... a la cuna. A no ser que te vea tan mono dormidico a mi lado y decida dejarte ahí tranquilico (no sea que te vayas a despertar en el viaje a la cuna), ocupando la mitad de la cama, a veces cruzado, otras veces pegado a mi, relegándome a diez centimétros de colchón en la esquina, en equilibrio precario, que más vale que tengo la barrera subida, que si no la que acabaría todas las noches en el suelo sería mamá.
Y asi vamos pasando las noches, tu tan feliz durmiendo pegado a mamá y mamá durmiendo, feliz también, a tu lado, pero con la espalda hecha un ocho para dejarte sitio a ti...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)